Interfaces soviéticas
December 10th, 2011Por mi amigo Diego González, fundador de Lagash Systems, conocí hace unos años un excelente término para las típicas interfaces hechas por programadores sin sentido de la usabilidad: interfaces soviéticas.
Al igual que los productos industriales de la U.R.S.S., resultan estrictamente utilitarias, toscas, incómodas de operar, pobres de recursos, poco confiables y en algunos casos, absurdas o incomprensibles:
Estos aparatos resultan ser los primeros taladros diseñados y producidos en la U.R.S.S., allá por 1934. A ojo de mal cubero, el cuerpo que aloja la bobina debe tener al menos unos 15 cm. de diámetro. No tengo información sobre cuánto pesaba esta monstruosidad, pero conociendo algunos productos de la época y de manufactura menos cuestionable, le pongo como mínimo 5 o 6 kilos, volviendo su operación agotadora y por ende, riesgosa.
El cable, del grosor de un salamín pero de un escaso metro o algo así de largo, muestra las deficiencias de manufactura soviética de la época y la absoluta inexistencia de lo que hoy se conoce como “casos de uso”, respectivamente. Divino.
Para operar este taladro, el usuario necesitaba proveer:
- Musculatura extraordinaria para mantener el taladro elevado, en el ángulo correcto
- Posición corporal para absorber las vibraciones que genera el aparato
- Extensión para el cable
- Testamento firmado
- Carnet del Partido
Desde luego, el diseño industrial soviético fue avanzando con los años. Lamentablemente, no en cuanto a su calidad, sino en cuanto a las áreas a las que aplicaba o, podemos decir, sus víctimas. Esto es un videojuego que Connal Hughes encontró en su visita al Museo de Arcades Soviéticos:


Compárenlo con la siguiente pantalla de un sistema para manejo de emergencias, desarrollado en E.E.U.U. y publicado en el venerable Interface Hall of Shame:

La industria del software necesita un senador McCarthy. Rápido.
Santiago Bustelo
http://www.bustelo.com.ar

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