Explorando el morbo
December 19th, 2006En estos días, fluyen ríos de tinta sobre los cuatro exploradores urbanos que resultaron ahogados. Las mesas de café se llenan de expertos en exploración urbana, parkour y deportes extremos, con propiedad para condenar a todos sus practicantes por estúpidos y temerarios.
Déjense de joder. Más gente muere todos los días cruzando la calle…
Ahora que la sección de Policiales los enteró de que estas “absurdas y temerarias” actividades existían, los opinadores urbanos concluyen que hacer esas cosas, conduce necesariamente a esos titulares. Sólo saben de la existencia de cuatro exploradores urbanos, y los cuatro están muertos: 100% de fatalidad.
La tragedia vino a aportar sangre nueva a los tinteros, agotados por el caso de Nora Dalmasso. Estrangulada después de haber tenido sexo “de todas las formas posibles” con “una o más personas”, sólo faltaba que dijeran: “¡se lo merecía, la muy perra!”. La conclusión, dejada en manos del televidente, prendió la mecha para que se opinara sobre todos los depravados que hacen en su intimidad lo que el resto debe pagar por ver. Y sobre lo peligroso que resulta, claro. No como el caso de todas esas mujeres fieles y madres ejemplares, despachadas por sus maridos golpeadores.
Resulta reconfortante juzgar las acciones y modos de vida ajenos, cuando se trata de cosas que no estamos interesados o dispuestos a hacer. Cuando esas acciones encuentran la muerte -como uno de tantos posibles finales-, nuestra vida mediocre, aburrida, monótona, cobra valor: resulta segura.
Tan segura que el día de nuestra muerte, tendremos un televisor prendido para que nos lo siga recordando.
Santiago Bustelo
http://www.bustelo.com.ar

Faltó un dato imprescindible en el análisis: Norita era rica. Los escándalos públicos y privados de esa clase social son muchísimo más atractivos que los de los pobretones que se garchan y asesinan a diario.
Además de más atractivos, son más populares: ¡nos demuestran que ser rico es peligroso! Así que podemos quedarnos tranquilos, nosotros nunca vamos a correr ese riesgo…
Aún sin entender mucho este post, he leído muchos de los anteriores y me parece un blog bastante bien escrito e interesante, cosa rara en el mundo este de los blogs.
Felicidades señor bustelo desde España.
Un saludo.
Don Ignorante de la Vida: primero que nada, gracias por los elogios…
Supongo que para entender el post, hace falta haber sufrido la avalancha mediática que azotó estas pampas en la última semana. No te preocupes, no te perdiste de nada….
como traceur (persona que practica parkour), debo decir que estoy de acuerdo con lo que dijo el Sr. Bustelo en su post.
habiendo visto los documentales de michael moore, y reviendolos junto con los recientes hechos, vuelvo a llegar a la misma conclusión: somos un subproducto de la cultura estadounidense del miedo.
qué triste es darnos cuenta que nos retroalimentamos de la desgracia ajena y que nuestra miseria es nuestro diploma para convertirnos en opinólogos de lo que pasa a nuestro alrededor – pero analfabetos de lo que sucede en nuestros hogares -