“Sobran políticos”: cadenas de email y grilletes
March 23rd, 2001Las recetas del envenenador disfrazado de boticario
Hace un tiempo circula en Argentina una cadena que propone reducir los cargos electivos para reducir el gasto público. No es una cadena de “simples ciudadanos”; detrás de ella, están los Chicago Boys que pulverizaron la industria, acorralaron a las empresas y vaciaron el país. Reducir las legislaturas en lugar de controlar su gasto, es la última de sus recetas mágicas.
Oíd el ruido de rotas cadenas
Las “cadenas” siempre tienen un dudoso origen, lo ideal es comprobar de dónde salen. Tienen, por lo general, algo en común: apelan a la buena voluntad de quienes terminan reenviándolas. Esta cadena no es la excepción: en la Argentina, al igual que en el resto de latinoamérica, es natural que se sienta rechazo por la mayor parte de los legisladores y, en forma más amplia, por la “clase política”. Los medios machacan constantemente con que este es el problema, todo el problema, el origen y el final de los males están en esa “clase política” ¿Porqué no reaccionar positivamente ante un mensaje que apela a ese sentido común instalado en la sociedad argentina?
Veamos entonces de dónde sale esta historia tan adorable. El señor Carlos Alfredo Rodríguez fue el segundo del ex-ministro de Economía Roque Fernández ¿Se acuerdan de Roque Fernández? Tiene mucho en común con esos “cráneos” que nos trajeron sus recetas para ponernos justo en el centro del primer mundo; eso dicen ellos, habrá que creerles. Rodríguez tiene su indispensable doctorado en la Universidad de Chicago. Todos recordamos al primer “Chicago Boy” famoso: Martínez de Hoz ¿Se acuerdan de Martínez de Hoz?
Mascarita te conozco
Como debe ser, Rodríguez está a la cabeza del CEMA, una Universidad que es, en realidad, un centro de estudios al servicio de los Grupos Económicos. Igualito que aquel Martínez de Hoz, alma y figura del Consejo Empresario Argentino, o la Fundación Mediterránea (del “salvador” Cavallo) o FIEL (del fugaz López Murphy ¿Se acuerdan de López Murphy?). El CEMA cuenta con otras figuras simpáticas: Roque Fernández, Pou y Fernando de Santibañez. Todos lindos pibes, figuras paradigmáticas de la democracia.
La cadena incluye la dirección de una página de la Universidad del CEMA, pero en lugar de apuntar a la página inicial del sitio, apunta sugestivamente a una página donde Rodríguez dice que él no tiene nada que ver con la cadena – para luego invitar a leer su propuesta de Reforma Política donde dice claramente (con más altura, por supuesto) que hay que reducir el número de legisladores en la Argentina. Lo mismo que dice el mail para reenviar. En éste piden aportes para publicar una solicitada, aunque está claro que cualquiera de estos muñecos puede sacar su tarjeta de crédito y poner sin pestañear las 40 lucas que ésta costaría – pero el sentido épico, la opción de insertar activamente a quienes se identifiquen con el mensaje, es un recurso.
Conclusión
No importa si el CEMA tomó la iniciativa de una cadena pedorra; ellos, sin dudas, cuentan con recursos más sofisticados para incidir, pero tampoco deja de ser interesante para ciertos sectores instalar por todos los medios conceptos como el de la inutilidad de las legislaturas.
Desde hace tiempo desfilan campañas más o menos sutiles en ese sentido, y hace poco, con un verdadero Golpe de Estado (justito 25 años después de aquel otro golpe), esta vez sin tanques ni fanfarrias, vimos cómo el flamante ministro Cavallo pidió que el parlamento le entregue el poder absoluto para terminar la tarea que comenzaron estos mamarrachos hace tantos años. Todo ante nuestras narices – ¿se acuerdan de Fujimori?
Fabián Piedras
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quisiera que me dejen en paz, fui presidente del peru, pero por casualidad, yo estaba pasando cerca por palacio recogiendo botellas, ahora estoy en medio de esta sala amoblada pero no puedo salir, extraño mis dias sin fin, y a mis amigos amontonados en una torre que formaban con las atrocidades que la ciudad dejaba, alguien me tomo como chivo expiatorio de la historia, una mente maligna me sostuvo en ese poder de inodoro sugestivo.
jajaja, pobre fujimori…